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El beato Ramón Llull y fray Junípero Serra, dos mallorquines universales, como subraya Pere Bonnin, eran semitas también pero a nadie se le ocurriría hablar de ellos como los semitas Ramón Llull y Junípero Serra ¿o sí? Jafuda Cresques se merece un monumento no por ser semita, ni judío sino por ser otro mallorquín universal por sus conocimientos sobre cartografía. En el siglo XIV tener los conocimientos de la navegación marítima equivalía a tener las llaves de la comunicación, conocimientos importantes para el comercio, y la Mallorca de entonces era un centro neurálgico del Mediterráneo. La escuela mallorquina de cartógrafos a las cuales pertenecían Abraham Cresques y su hijo Jafuda fue la más importante del mundo medieval. Hoy su atlas catalán encargado por Pedro IV, rey de Aragón y Cataluña, y posteriormente regalado al rey de Francia Carlos VI, se conserva en la biblioteca Nacional de París. Sus dardos envenenados con los cuales empieza su artículo no son más que una forma camuflada de antijudaísmo, que no le deja espacio para hablar de lo verdaderamente importante e interesante: la obra de Jafuda Cresques, la que dio fama a Mallorca. Todo esto dice poco de un periodista que se precie de tal, como de su periódico que deja pasar unos comentarios innecesarios y no políticamente correctos. Jacqueline Tobíass Presidenta Instituto de Relaciones Culturales Baleares-Israel Nota aclaración: Este artículo contesta a una noticia publicada en el Diario de Mallorca sobre la inauguración de la escultura homenaje a Jafuda Cresques, con motivo de la VIII Jornada Europea de la Cultura Hebrea. |