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ENSEÑANDO AUSCHWITZ A LOS PALESTINOS
La epifanía de Mahameed sobre el Holocausto ocurrió hace tres años, cuando llevó a sus dos hijos a ver el muro de cemento de 20 pies de alto que Israel ha levantado en algunas zonas de Jerusalem para aislar a los Palestinos. Es tan alto en algunos sitios que parece partir el cielo azul en dos mitades. "Le dije a mi hijo que rompiera un trozo de muro como recuerdo. Era tan difícil, que mientras lo estaba intentando, me pregunté a mí mimso, que llevaría a los Israelíes a hacernos algo así, construir semejante monstruosidad como este muro?" Cogió a su hijo y su hija y los llevó al museo de Yad Vashem, el mueso del Holocausto. "Fue muy emocionante. No podía respirar. Seis millones. Es como algo de otro planeta," recuerda.
Recorriendo el sombrío museo, se le ocurrió a Mahameed que "nosotros los Palestinians somos las víctimas de las cosas terribles que les han inflingido a los Judíos en el Holocausto." Las imágenes de los crímenes perpetradod contra los Judíos de Europa también le ayudaron a comprender el apoyo internacional a Israel. "Si un niño Israelí muere por un misil de Gaza, los Israelíes pueden coger una foto del niño a America y recordarle a Bush el 1.5 millón de niños judíos que murieron en los campos de exterminio, y Bush les dará a los Israelíes más dinero y armas para usar contra nosotros," dice. Y los Israelíes experimentan las mismas imágenes de un ataque de cohetes en Gaza en el marco de  exterminio de Auschwitz, no simplemente como producto del conflicto Palestino-Israelí por una tierra.
Con fotos donadas por Yad Vashem e imágenes de la Naqba — la "Catástrofe," que es como los Palestinos llaman a los acontecimientos que rodean a la independencia de Israel, que dejó a miles de  Palestinos en el exilio y en campos de refugiados — el abogado instaló un museo de una sola habitación en su ciudad natal de Nazaret, llamado el Institut Árabe para la Investigación y Enseñanza del Holocausto. Cada semana recorre ciudades, pueblos, y campos de refugiadosen la Franja Occidental intentando instruir a sus amigos Palestinos. Dice Mahameed, "Incluso entre los militares, cuando les explico que la polñitica brutal de Israel en los territorios Palestinos tiene su origen en el Holocausto, me dicen 'Nos estás trayendo una bomba atómica. Nos lo tenemos que pensar.'"
A veces el mesnaje es recibido con hostilidad — incluso en su propia familia. Mahameed ha sido condenado al ostracismo por sus hermanos, que dicen que su obsesión con el Holocausto equivale a simpatizar con Israel. La semana pasada, una de sus conferencias en un campo de refugiados fue cancelada a causa de un falso rumor que hizo correr un grupo militante de que trabaja en secreto  para los Israelíes. Del lado Israelí, también hay incomprensión. Apenas en enero pasado Yad Vashem puso su web en Árabe sobre el Holocausto, y cuando preguntaron por Mahameed y sus actividades, un empleado respondió en tono bélico: "Tenemos dudas respecto a su agenda." Mahameed responde: "No quieren que los Palestinos les tengamos lástima. Sólo quieren mostrarnos  lo poderosos que son."
Mahameed es un ferviente creyente de Mahatma Gandhi y su filosofía d que la verdad conduce a la no-violencia, y se ve a sí mismo practicando una especie de ju-jitsu, usando la propia superioridad moral  de Israel por el  Holocaust como una manera de avegonzar a los ocupantes Israelíes de la  Franja Occidental para que traten a los Palestinos de una manera más humana. "Si los Israelíes creen que el Holocausto justifica este tipo de brutal discriminación, están equivocados." El pasa por los puestos de control militares enseñando su documentación y una foto de Auschwitz. Al principio sospechaban de él. "Les digo a los soldados que podría ser la foto de su abuelo, y que yo entiendo que como judíos son las únicas víctimas. Pero la paradoja es que nosotros los Palestinos también estamos cargando el Holocausto encima de nuestros hombros."